lunes, 25 de mayo de 2020

Reflexión final / Confinamiento, ¿una medida difícil de acatar?

A inicios del año se detecto una enfermedad desconocida hasta el momento en China, dicha enfermedad resulto ser lo suficiente contagiosa como para que una epidemia surgiera en el país. Ante la tardanza de señalarla como una emergencia sanitaria mundial, termino por convertirse en una pandemia que afecta gravemente el mundo.

Las medidas para prevenirlo son sencillas, como lo son cuidar una debida distancia, lavarse las manos frecuentemente, no tocarse la cara con las manos sucias, la indicación que se dio un tiempo después del uso del cubre bocas y la más importante, quedarse en casa si no es necesario salir, a lo que llamamos confinamiento o cuarentena.

Estas medidas son aplicadas en todo el mundo, por lo tanto no son medidas impuestas por algún gobierno en particular de algún país. De hecho, se puede comparar como a atacado el covid 19 a países que desde un inicio decidieron ignorar la enfermedad y no acatar las medidas preventivas. Si bien se comprende que las medidas son extremas y afectan directamente a la economía de las personas, obligando a tomar las decisión de morir por el virus o por hambre, las protestas que más destacan no toman estos argumentos a su favor.

Por lo tanto, el desacato a estas normas no se han hecho esperar. Uno de los casos que más me llama la atención es el de España, siendo uno de los países con más contagiados, que incluso estuvo un tiempo en segundo lugar a nivel mundial, a hecho un llamado a oponerse de manera patriota, al utilizar su propia bandera para manifestase, contra las medidas de confinamiento del país saliendo de sus casas, protestando que se le oculta el verdadero numero de contagios. Me sorprende que aun viviendo en carne propia lo que es contagiarse de manera descontrolada hagan este tipo de acciones, más aun, cuando en su protesta se dice que la situación que viven es más grave de lo que informan. Una incongruencia total.

Sin embargo, no es el único país afectado que hace este tipo de acciones contradictorias. Otro ejemplo es Estados Unidos, quien hoy ostenta el primer lugar en contagios, los motivos de las protestas son propiciadas por el mismo presidente, Donald Trump, se puede suponer que esto es para mantener viva la economía y evitar una futura crisis, pero a costo de la moral de la gente.


Luego tenemos a nuestro país México, que a pesar de no estar en una situación alarmante, en todo este tiempo no ha acatado las normas como se deben. Pero es comprensivo, la mayoría de mexicanos vive día a día de su trabajo, un aislamiento total en nuestras condiciones no podría ser sostenido. Si tan solo fuera ese el único problema. Parte de la población que se no se ve afectada por el virus tiene la creencia que no existe, que es un invento del gobierno, por lo que se disponen a hacer fiestas a más no poder y aglomerarse en un mismo punto, como lo que sucedió en el mercado del mar. Por lo menos aun no se ha llegado al nivel de protesta.

Ahora bien, los tres países que mencione no tienen casi nada en común, ni la misma cultura, en uno de los casos ni el mismo idioma, ni la misma educación, etc. Pero aun así tienen una linea de pensamiento parecida al momento de echar la culpa de la crisis sus gobiernos. Resulta complejo entender que siendo tan diferentes en casi todos los ámbitos, llego a una misma resolución. Por lo menos en los documentales se daba a entender que ciertas culturas afectaba la manera de pensar de la gente y era congruente. Este caso no es así, no hay nada que los conecte, así que solo se puede pensar que debe haber de alguna forma un factor en común, pero solo el tiempo y la historia lo diran.

Bibliográfica 

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