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miércoles, 27 de mayo de 2020

Imaginación Sociologica


Escrito en la década de 1950, “La imaginación sociológica” es el tratado de C. Wright Mills sobre por qué y cómo hacer ciencias sociales. Compuesto por 10 capítulos, el libro está dividido en aproximadamente tres secciones. La primera sección, y la mayor parte del libro, es una crítica de la sociología contemporánea. La segunda sección exige un retorno a la "ciencia social clásica" y expone los principios principales de lo que eso implicaría. La sección final explica la política de esta ciencia y por qué es urgente en este momento.

La imaginación sociológica es una forma de pensar que conecta los problemas privados del ser humano con los problemas públicos de la estructura social. Bien utilizadas, las ciencias sociales utilizan esta imaginación para hacer preguntas históricamente específicas sobre cómo los sentimientos y las acciones de los seres humanos están conectadas con las instituciones y la estructura social en la que viven.

Según Mills, la sociología contemporánea a menudo no ha podido llevar a cabo este trabajo correctamente. Identifica y crítica dos escuelas principales. La primera, que él llama "gran teoría" y se asocia principalmente con el sociólogo de Harvard, Talcott Parsons, muy influyente, piensa en términos demasiado abstractos y universales. Hace grandes teorías sobre la naturaleza humana o la forma de todas las sociedades, y a su vez no puede explicar la diversidad de los humanos o la variedad de sociedades. Es demasiado teórico explicar qué hacen las personas reales en la vida real.

La segunda escuela, que Mills llama "empirismo abstracto", tiene el problema opuesto. Esta escuela es básicamente la escuela de la votación y está obsesionada con encuestar a las personas y agregar la "opinión pública". Pero esta encuesta rara vez produce alguna teoría, por lo que Mills quiere explicar por qué las personas piensan de la manera en que lo hacen. Las encuestas pueden decirle la opinión de alguien, pero no pueden decirle qué, socialmente, lo motiva.

Además, Mills piensa que este método es demasiado burocrático. Con eso, Mills quiere decir que trata de sistematizar la investigación, apuntando a la eficiencia y capacitando a las personas en una habilidad, encuestas, en lugar de apuntar a la verdad y capacitando a las personas en un pensamiento crítico profundo. Como consecuencia, el empirismo abstracto en el mejor de los casos convierte la sociología en una burocracia más en los Estados Unidos y, en el peor de los casos, ayuda a otras burocracias a explotar mejor a sus empleados o ciudadanos. En lugar de interrumpir el poder, la sociología le dice al poder cómo ser más poderoso.

La sociología comenzó como un movimiento de reforma liberal. Lo hizo al plantear problemas personales como la pobreza como problemas públicos como el desempleo generalizado. Mills aboga por el regreso a esta "ciencia social clásica" del siglo XIX. La ciencia social clásica combina la atención a la biografía, la estructura social y la historia. La biografía se refiere a los problemas personales de los hombres en su entorno social inmediato o lo que Mills llama "medio". La estructura social se refiere a instituciones como la familia, el lugar de trabajo y los partidos políticos y a cómo se relacionan estas instituciones. La historia se refiere a cómo las sociedades son diferentes entre sí en función de cuándo, dónde y cómo se formaron. La buena ciencia social hace preguntas que incorporan biografía, estructura social e historia simultáneamente. Vincula lo pequeño con lo más grande, lo personal con lo público, lo local con lo global.

Si se usan correctamente, las ciencias sociales ayudan a los seres humanos a comprender su lugar en su mundo y, a su vez, cómo cambiar el mundo. Si el empirismo abstracto sirve a la burocracia, la ciencia social clásica sirve a la democracia. Libera a los hombres para que piensen en su mundo, para obtener una perspectiva que les permita transformar sus condiciones. Al hacerlo, la sociología, en la comprensión de Mills, no solo estudia la historia, sino que hace historia.

LA IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA

Creatividad V.S. Tecnicismo
Osmar Alejandro Ruelas Jara
                                            
Nunca antes había leído a Mills en mi vida, creo que alguna vez me lo recomendaron, pero no recuerdo haberlo visto dentro del programa de mis anteriores materias. Pero ahora que lo pude revisar, estoy sintiendo el mismo sentimiento que la lectura de Bauman.

Es cierto que, para la sociología, y para una importante parte de las ciencias, es muy importante poder construir categorías abstractas que vayan más alla de los ejemplos concretos propios de la formación contextual y subjetiva de nuestra propia realidad, no con el afán de ser creativos como si fuera una competencia de arte, pero tampoco se trata de repetir las mismas prácticas científicas legadas por el positivismo que buscan un conocimiento exacto.

Pero yo creo que esto seguirá siendo una limitante que jamás superaremos si nuestra meta es que la sociología llegue a este nivel. Si la queja está en que nuestra vida personal-cotidiana está desasociada de la realidad social, entonces ¿por qué propones un conocimiento que parte desde ahí y para sí mismo? Y si la justificación está en que los sociólogos son los únicos estudiosos que son capaces de imaginar sociológicamente, entonces o la sociología tendría que dejar de existir o todos tendríamos que estar en ella.

Sólo se continúan fragmentando los espacios, en individuales y en públicos. ¿No que lo personal es político?

domingo, 24 de mayo de 2020

Imaginación sociológica


Imaginación sociológica 

La imaginación sociológica ha sido la madre de las aristas que soportan las actualizaciones ante la analogía de los conceptos que tratan de dar sentido a la vida. Asi como en la sociología, en las ciencias sociales la imaginación ha sido fundamental para el proceso de rango explicativo de los sucesos sociales. No solo en las ciencias sociales, sino también las ciencias naturales la imaginación ha dado cabida a las demás posibles teorías.
Charles Wright Mills nos da la perspectiva de la importancia de la imaginación sociológica mediante para interrogante de esta misma. ¿Será la cualidad de todos los pensadores científicos sociales? ¿Lo personal y meramente subjetivo pasara, si prueba ser objetivo a regir una explicación científica del porqué la vida es como es;  luego, ese conocimiento pase a ser teórico y estudiado por generaciones?
La presente imaginación sociológica dota al individuo de conciencia histórica-social, por ende, de capacidad funcional  de comprender la historia y supuesta biografía, y la hermenéutica de composición de la sociedad.
Entonces permite comprender el presente como poseedor de posibilidades futuras, basadas en su misma apreciación y conocimiento de un pasado que puede mutar de acuerdo al refutamiento, o no, de una teoría que hizo base a la explicación social actual.
Algo, hace alusión a Durkheim y la creación del método sociológico. Como una construcción cambiante. Así como imaginar cómo será la vida después del covid-19. Como Donna Haraway diría ¿Cyborgs para la vida futura? como la propone la mas probable nueva hegemonía asiática... 

miércoles, 18 de marzo de 2020

La imaginación sociológica

Carolina Ojeda Aldrete
“La imaginación sociológica nos permite captar la historia y la biografía, y la relación entre ambas dentro de su sociedad. Esa es su tarea y promesa” (p. 25 y 26)

Volver a leer este texto de Wright Mills es cuestionarme acerca de mi formación académica como socióloga. Recuerdo que en primer semestre la profesora Caty nos dejó leer un capítulo; si bien no fue todo el libro, mi curiosidad me llevó a querer hacerlo, sin embargo algunas ideas –la mayoría– no me quedaban claras, así que no lo terminé.
            Volver a leerlo hace que persista una duda en mi mente: ¿he logrado ver lo que está a mi alrededor desde una imaginación sociológica? Muy modestamente diría que sí, que lograr poder ver el entorno de tal manera ha cambiado mi vida, de buenas y malas maneras. Desarrollar esta cualidad no ha sido fácil, la mayor parte del tiempo quieres aferrarte a tus antiguas visiones del mundo, porque entender lo que acontece puede causar hasta depresión.
            Sin embargo, después de afrontar la realidad puedes explicarle a otros qué ocurre en el mundo, eso es una pequeña recompensa de liberación. Pero, todavía nos enfrentamos a más problemas porque, como lo explica Mills, no asociamos lo que ocurre en nuestra vida cotidiana con lo que acontece a nivel social. ¿Cómo mostrarles a otros algo de lo que ni siquiera son conscientes? Otro problema a enfrentar.
            Mills argumenta que algo es fundamental en la vida humana: ser conscientes de dónde estamos situados, saber que estamos condicionados según nuestro contexto para poder visualizarnos en esta historia de contradicciones que nos forma, así lograremos comprender realidad y circunstancias ubicándonos en nuestra época.
            El autor describe detalladamente parámetros para analizar la sociedad desde una perspectiva sociológica, además de una explicación amplia sobre la investigación social, en la cual rescato la posición que le brinda al sociólogo, pues su experiencia cuenta dentro de su trabajo lo cual permite auto reflexionar. Mills señala que no tenemos que ser tan rígidos, o encuadremos en conceptos disociativos en una teoría dentro de la realidad. Jamás se aisla al sujeto de la investigación.
            Finalmente, en el sentido teórico y que puede ayudar a guiar investigaciones propias, al distinguir los problemas públicos en la estructura social (que trascienden la vida y el entorno del individuo) se puede delimitar lo que es una  problemática social: acontecimientos que afecten a gran parte de la población y suponga una crisis institucional o en la estructura social. Es importante tenerlo presente para poder crear contenidos que aporten a las problemáticas y no simples textos llenos de palabras banales.