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miércoles, 27 de mayo de 2020

YO Y LA SOCIOLOGÍA– ENSAYO FINAL REALIDADES COMPLEJAS


Osmar Alejandro Ruelas Jara

Introducción

Siguiendo una idea general de las lecturas que hemos revisado a lo largo de la materia, me ha causado conflicto personal pensar que todos estos tipos de trabajos sociológicos que hacemos cada semestre con la finalidad de pasar la materia o solo para cumplir las pautas de investigación y titularnos de la licenciatura, sin nunca darle una prioridad a lo personal, es decir, si bien podemos estar hablando de temas que de alguna forma se relacionan conmigo, nunca he visto que hablen desde y para sí mismos, siguen repitiendo, a pesar por ejemplo, las críticas de Mills de no relacionar lo cotidiano y la realidad social con el simple hecho de necesitar citarlo para hablar de sí mismos, muriendo toda posibilidad de una introspección profunda que desborde subjetividad  y que con eso sea lo suficientemente complejo y valioso para mí, para mi entorno, para todo el mundo.

Con esta justificación, he decidido de como personalmente concibo mi propia realidad social, en particular, de esta realidad académica-sociológica, desde el caos que hay dentro de mí y desde al análisis que soy capaz de hacer sin respaldarme por completo (porque inevitablemente tengo ya esa formación y forma parte de mi) en modelos teórico-metodológicos que al ajustar mis temas en ellos, pierden de su riqueza temática, cuando estos deberían ser utilizados para ajustarse a mis necesidades, sacándoles provecho con la crítica para enriquecer su complejidad.

No está demás advertir que esté no es un ensayo convencional a los que suelo hacer y mucho menos entregar al escrutinio sociológico de mis profesores y compañeros, pero siguiendo lo dicho por Morín, son contradicciones controversiales y complejas que sólo cometiéndolas dan pie a la crítica y con ello al conocimiento.


Desarrollo

Para decidirme por entrar a la carrera de sociología, no me faltaba interés en los temas sociales, de hecho, desde pequeño, gracias a mi madre que trabajaba en la PGJ, tuve un acercamiento a problemas sociales complejos y violentos que iban desde lo personal-individual hasta lo político-económico. Yo quería entender mi realidad para poder entender lo que yo quería, lo que yo era.  
Lo que no me dejaba entrar a sociología era mi madre y la incertidumbre del futuro (de que voy a vivir, como voy a trabajar, etc.) pero pude adquirir valentía de mis seres queridos y de una maestra que me enseñó a, prácticamente, no tenerles miedo a las implicaciones de mis decisiones, pues al final de cuentas serían propias. Yo creo que este es uno de los primeros aprendizajes sociológicos que tuve, temas como la toma de decisiones, la responsabilidad, el miedo, las expectativas, la “rebeldía”, el sistema y demás abstracciones que surgieron de mi complicada relación entre mi madre y yo.

Ya una vez entrando a sociología, ya había muy poco que me pidiera detener de querer saber más y profundizar en todo lo que fuese posible, y hasta ahora no he dejado ese instinto de estar husmeando (mi nombre deriva de la palabra husmear). Al principio no estaba personalmente formado en alguna postura clara que condicionara la forma en que aprendía mis clases; los profes hablaban, yo apuntaba y podía entender su sentido dentro de sí mismo y lo explicaba. Así surgieron traumas como Zygmunt Bauman, pues todo lo que estaba a mi alrededor lo veía a través de sus ojos como si fuera mi santa biblia sociológica. A partir de este trauma pude realizar, como las llamo actualmente, batallas pokemón, en las que podía elegir de ente una gran variedad de autores para abordar alguna problemática externa o interna, creyendo que, si entre más autores leyera y comparara sus análisis de algún tema, podría hacer conclusiones interesantes, dejándome a mí mismo y a la problemática como tal en algún rincón en el que apenas pudieran asomarse. Incluso recuerdo que en primer semestre creía firmemente que, si bien la objetividad no existe, era recomendable intentar serlo dentro de lo posible.

Pero todo cambió de repente cuando, en un acto de auto-desprecio (porque me habían advertido de Rafael Sandoval y de no tomar su optativa hasta que estuviera en los últimos semestres, y sin embargo la agendé en segundo) conocí a otra variedad de autores que criticaban lo que hacía (y con ello me sentía personalmente atacado) y las formas en las que el conocimiento funcionaba. Sin embargo, esto nunca ha sido suficiente para terminar de comprender a la academia, al departamento de sociología, a mis compañeros de la carrera, ni a mí mismo. Después de todo, yo no soy un concepto del psicoanálisis, ni de la teoría de la identidad y las representaciones sociales.

Entonces, los estudios sociológicos son importantes para iniciar el análisis de un problema social, dando un panorama crítico a quienes a quienes estén relacionados e invitar a involucrarse a todas y todos para que puedan continuar analizándolo entre y para sí mismos e ir complejizándolo todo para buscar posibles acciones que cambien su realidad y así empezar a analizar más problemas, metiéndose en el dinamismo del pensamiento crítico que no dejara de moverse, y con ello nunca dejar de movernos en búsqueda de la utopía. El resto de estudios sociológicos que sólo describen, comparan, sobre-analizan lo analizado, que malinterpretan lo interpretado (recuerdo que quería usar a una autora como marco teórico cuando ella criticaba la forma convencional academicista al negar al sujeto, limitándome a decir “si si, lo que dijo ella lo tendré en cuenta”) sólo es para conseguir algún reconocimiento académico, buscando la validación que jamás pudimos darnos.

A mí me gusta escribir de forma personal, usando sarcasmos, ironías, pesimismo y muchos paréntesis de pensamientos que de repente se cruzan en mi mente y que no tienen mucha relevancia con el tema que estaba hablando (me encanta), y no por ello mis reflexiones deberían son menos válidas como si fuera una competencia argumentativa para saber quién dice la verdad (aunque así ha funcionado el conocimiento); aunque tampoco quiero llegar al extremo relativista donde todo puede ser válido y con ello la verdad.

Yo lo único que busco con un trabajo como este es que dejemos de elitizar el conocimiento como si nosotros los estudiantes fuéramos una especie de eruditos en potencia que el mundo llegará a necesitar para salvarse de sí mismo. Dejen de sentirse la gran cosa porque realmente todos somos la gran cosa.


Conclusión

Todas y todos somos capaces de conocer y hacer. El cambio no depende de algunos, depende de muchos, y yo no soy nadie para irle a decir eso a todo el mundo; cada quien necesita reflexionar y tomar consciencia de sí y de su entorno para comprenderlo y cambiarlo. Si ni siquiera puedo cambiar la relación social entre yo y mis padres, ¿por qué voy a pretender que soy capaz de analizar a todas las sociedades para cambiarlas? ¿qué o quién me creo que soy?

Por favor, dejemos de ser unos hipócritas narcisistas del conocimiento.

OBSERVACIÓN MERCADO FELIPE ÁNGELES

Antes y durante la epidemia


Osmar Alejandro Ruelas Jara



El mercado Felipe Ángeles es una zona comercial muy importante en toda la ciudad de Guadalajara. En este lugar muchas personas compran una gran variedad de productos; frutas, vegetales, productos de limpieza, abarrotes, semillas, cereales, especias, hongos, etc. (y eso sin mencionar la otra diversidad de mercancías que venden alrededor del mercado) ya sea para su propio negocio o para surtir a su negocio.



Personalmente he estado yendo a este mercado desde hace aproximadamente 6 meses desde que me mudé por los alrededores, y me parece que es un lugar muy importante, desde su nivel económico hasta simbólico. 

Muchas personas acuden desde temprano a este lugar para surtirse para preparar sus desayunos y de una vez para la comida de la tarde. Incluso hay quienes, aprovechando la cercanía con el mercado, compran sólo lo que prepararán ese mismo día para garantizar la frescura de sus alimentos.

Nunca he ido desde muy temprano, pero a lo que me han podido contar dueños de los locales y demás trabajadores, desde las 4 de la mañana (algunos locales más temprano o más tarde) llegan los camiones a empezar a descargar las cajas llenas de comida. Para ese entonces ya hay personas (hombres jóvenes entre 20-40 años) que les ayudan a descargar a cambio de una propina, pues no son trabajadores como tal de los negocios, pero están en los alrededores en disposición de ayudar, incluso a la clientela; después como desde las 6 de la mañana ya están vendiendo, en especial a los que van a surtir para su propio negocio o su restaurante.

Después acude la clientela casual que busca alimentarse a sí misma o a su familia. Una buena parte llega y se va a través del transporte público y casi todo el día se mantiene el mismo flujo de personas, quizá mientras más tarde el flujo se reduce. Y así se mantiene hasta las 3 de la tarde aproximadamente cuando ya los negocios empiezan a guardar sus productos y cerrar sus locales, y en ese proceso tardan casi hasta las 6 de la tarde, para cuando ya todo el mercado está cerrado.


Si ya la interacción era bastante interesante, me intrigó saber cómo sería ahora con las nuevas medidas contra la pandemia para evitar la propagación del coronavirus, así que, por esto y por necesidad, he estado yendo al mercado en estos últimos meses y aquí están mis observaciones.



Antes incluso de llegar al mercado, se puede ver que los negocios alrededor se compartan diferente, pues hay muchas personas afuera en fila y distanciadas una de la otra (excepto e los negocios donde venden productos de limpieza y demás desinfectantes) Ya una vez llegando al mercado, el acceso está limitado por una valla y están distribuidas las entradas y salidas de forma específica, y en la entrada hay una persona que te da gel antibacterial para las manos.



Ya dentro del mercado, absolutamente todos los locatarios utilizan cubrebocas y algunos ponen al alcance gel antibacterial, y otros hasta lo venden. Dentro están policías de tránsito que parece que vigilan que no se acumule fácilmente la gente y que todos traigan cubrebocas, y aunque la gran mayoría lo tenía, había algunos que no lo estaba utilizando correctamente.

A lo que me contaron los locatarios, si hubo una disminución en el flujo de gente, pero de una forma dividida, es decir, no fue una caída porcentual notoria y de golpe, sino que ha sido una redistribución paulatina en cuanto a clientes, pues estos ya no tardan tanto en hacer sus comprar y evitan aglomerarse alrededor de los puestos. Además, han estado abriendo un poco más tarde y cerrado más temprano de lo usual, ya sea porque ya no hay tanta clientela o por su propia seguridad.


Los trabajadores externos (cargadores, diableros) si están sufriendo las consecuencias de estas medidas porque ya no son tan indispensables como solían; al llevar un estilo más apresurado y efectivo siempre se podían mantener ocupados, en cambio ahora se ven menos activos y preocupados, buscando atentamente quien los pudiera contratar.


Esto es lo que pude observar del mercado. Como tal no registré un día u hora específica en el que haya ido y que solamente fuera para observar, pues cada 15 días acudo para surtir mis alimentos desde antes de la pandemia. 

MUCHACHA, ¿ESTÁS CASADA?


Lo natural, lo inventado y el dilema

Osmar Alejandro Ruelas Jara

Para empezar, yo no tenía la más remota idea de que existiera una comunidad de gitanos en nuestra ciudad. Eso por sí mismo ya me parece algo sumamente interesante de analizar y entiendo lo intrigante que debió ser para los antropólogos, psicólogos y sociólogos el haber querido investigar a esta comunidad, en particular por su sentido cultural.

Ahora, los estudios que abordan “lo cultural” siempre se enfrentan a una complejidad metodológica (que personalmente no creo que alguna vez vayan a resolver sin antes replantearse los principios epistemológicos de la investigación como tal), como podría ser el caso de este documental, en la que tienen una situación cultural particular y controversial  que, desde un punto de vista moral pero crítico, debería cambiarse; sin embargo la investigación se limita a una descripción de esta realidad narrada por los propios sujetos sin ninguna posibilidad de explorar más profundamente en el tema.

No quiero decir con esto que este documental o demás estudios culturales estén mal efectuados, más bien están mal planteados y por eso se quedan cortos. Si de antemano se hubieran ido a explorar esa comunidad con la intención de “destacar” esos aspectos negativos y quizá hasta cuestionarles a los mismos sujetos que entrevistaron sobre que creían de sus mismas creencias y de aquellas que no son iguales a las suyas, quizá habrían obtenido información más valiosa.

De igual forma, creo que la investigación, académica o no, tiene una limitación que es muy clara al simplemente interactuar con alguien más; si bien somos personas diferentes, con distintas creencias, distintas prácticas y por supuesto con distintos sentidos y cuestionamientos que nos han construido y destruido a lo largo de nuestras vidas,  no puedo cuestionarle más allá de sus persona, quizá podría cuestionar su discurso, señalar sus contradicciones o plantear nuevas interrogantes que quizá no se esté planteando, pero no voy a ir a explicarla por qué está mal y por qué debería hacer o dejar de hacer cierta práctica y mejor hacer algo más. No tendría ningún sentido y no funcionaría de todas formas.

Ahora, que yo no pueda hacer más que eso no tiene nada de malo, yo podría hacer muchas cosas importantes desde esa posición, pero al final de cuentas quien tiene la posibilidad de cuestionarse en su persona para cambiar es la persona misma, pues claro que tiene la posibilidad de hacerlo, pues si negamos esa posibilidad estamos haciendo que dependa de que yo vaya a decirle la verdad para emanciparlo y que haga la revolución, o peor aún, hago que yo dependa de que esa persona dependa de mi para que yo pueda hacer todo eso y pueda obtener validación.

No sé si es algo ingenuo de mi parte o hasta esperanzador, pero yo creo que cada persona en el mundo es capaz de ser y dejar de ser por y para sí misma, aunque quizá haya situaciones demasiado restrictivas.

LA IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA

Creatividad V.S. Tecnicismo
Osmar Alejandro Ruelas Jara
                                            
Nunca antes había leído a Mills en mi vida, creo que alguna vez me lo recomendaron, pero no recuerdo haberlo visto dentro del programa de mis anteriores materias. Pero ahora que lo pude revisar, estoy sintiendo el mismo sentimiento que la lectura de Bauman.

Es cierto que, para la sociología, y para una importante parte de las ciencias, es muy importante poder construir categorías abstractas que vayan más alla de los ejemplos concretos propios de la formación contextual y subjetiva de nuestra propia realidad, no con el afán de ser creativos como si fuera una competencia de arte, pero tampoco se trata de repetir las mismas prácticas científicas legadas por el positivismo que buscan un conocimiento exacto.

Pero yo creo que esto seguirá siendo una limitante que jamás superaremos si nuestra meta es que la sociología llegue a este nivel. Si la queja está en que nuestra vida personal-cotidiana está desasociada de la realidad social, entonces ¿por qué propones un conocimiento que parte desde ahí y para sí mismo? Y si la justificación está en que los sociólogos son los únicos estudiosos que son capaces de imaginar sociológicamente, entonces o la sociología tendría que dejar de existir o todos tendríamos que estar en ella.

Sólo se continúan fragmentando los espacios, en individuales y en públicos. ¿No que lo personal es político?

¿PARA QUÉ SIRVE REALMENTE UN SOCIÓLOGO?


La academización del pensamiento crítico

Osmar Alejandro Ruelas Jara

Zygmunt Bauman fue uno de los primeros autores de los que me enamoré y que de hecho hizo que me interesara estudiar sociología. Si hubiera leído este libro en ese entonces me hubiera enamorado aún más, pero ahora que soy un ser más amargado, ya tengo muchas reservas con él, y este tema no ha sido la excepción.

Sinceramente no veo en qué sentido o por qué razón nos está hablando de algo que, a este grado de la licenciatura, no nos hayan mencionado ya en tan repetidas ocasiones y con otros (y mejores) autores; cuestionarlo todo, el sistema de creencias, la deconstrucción, etc. De hecho, que lo quiera llevar en un sentido más metodológico en un contexto académico es un tanto contradictorio y hasta cierto punto privatizante, pues si algo me enoja más que la competencia entre ciencias sociales que solo hacen que se especialicen más en sí mismas sin poder articularnos entre nosotras (y que por ello el pensamiento crítico no es algo propio ni especial de la sociología, ni siquiera porque lo aplique en lo social); es que precisamente el cuestionarse todo sea algo propio de las ciencias sociales, o de la ciencia, separando a las personas en personas común y personas de ciencia (por no separarnos en gente estúpida y gente que estudió un doctorado) y con ello separando a la ciencia o simplemente a lo crítico de las cualidades humanas, de lo que nos hace humanos.

Estoy harto de que se haga esta distinción porque de esta dependemos para que exista la sociología. 

LA BICICLETA VERDE


Conductas Construidas V.S. Deseos Reales

Osmar Alejandro Ruelas Jara

Si abordamos esta película desde el tema de la cultura y la forma en que estos temas son estudiados, es muy interesante ver la situación desde dentro de la problemática, es decir, cuando podemos observar una problemática a partir de quien la sufre y como esta persona va lidiando con eso en su vida diaria (lamentablemente la investigación no ha llegado a ese punto, pero porque lo investigadores no se quieren investigar a sí mismos).

Los temas que involucran a la cultura patriarcal y a las mujeres me parecen, en primera instancia, muy controversiales, pues es algo que es tan hablado y que está en todos lados y que hay tanta variedad de posturas y críticas que, personalmente, nunca he sabido bien como o en que posicionarme. Con lo que sí puedo posicionarme con esta película, es en el absurdo en el que muchas veces hemos caído como humanidad al prohibirnos de hacer ciertas cosas (o hasta de pensarlas) o por el otro lado de incentivarnos a hacer ciertas prácticas por creer que es lo correcto.

Digo esto sin el afán de menospreciar la cultura de medio oriente, lo digo por señalar como es que, independientemente de la cultura, religión, posición política o demás, actuamos en base a lo que sentimos que debe de ser, al menos en un principio, pero cuando empiezan las inconsistencias entre lo que quiero y lo que debo, es donde yo creo que debería entrar el psicoanálisis para entender esos deseos y darle complejidad más al tema, sino seguiremos reduciéndolo a una polaridad en la que, por un lado, las mujeres no deben montar bicicleta, y en la otra, deben montar bicicleta.    


EPISTEMOLOGÍA DE LA COMPLEJIDAD


Desfragmentación del conocimiento

Osmar Alejandro Ruelas Jara

La propuesta de Edgar Morin es bastante interesante a pesar de que note ciertas contradicciones o implicaciones que quizá el no consideró, pero lo que vuelve rescatable el texto es precisamente que el mismo señala que en estos intentos de conocimientos pueden (y hasta cierto punto deben) tener contradicciones, las cuales deben ser cuestionadas y reflexionadas para llegar a la profundidad de su planteamiento para ir agregando demás elementos que vuelvan más completo el tema; no señalarlas como errores que simplemente habrá que desechar para buscar uno nuevo.

Me gusta que replantea el papel del investigador al recordarnos que nunca será posible separarnos de la realidad social para estudiarla, por el contrario, reconocer la participación de nuestra subjetividad al involucrarnos cambiará necesariamente a nosotros mismos y a la investigación como tal. Pero yo creo que esto se llevando hasta sus últimas implicaciones, pues parece que esa reflexión se ha vuelto un prerrequisito que anotan los investigadores en sus introducciones y ya no se vuelven a cuestionar a sí mismos, como si eso fuera esta una justificación para contradecirse sin darse cuenta con la supuesta intención de que quienes hayan pagado su libro las noten.

En cuanto a lo sistemático y lo relacionado con el caos existente tanto dentro de nosotros mismos como en el sistema como tal (claro, en una relación dialéctica) creo que debió ahondar un poco más en esa unión científica en general para que lo científico dejen de ser esas formas academicistas donde es importante citar a varios autores en un intento absurdo de argumentar nuestra subjetividad.

DOCUMENTAL “URBANIZED”


El derecho a la ciudad que supuestamente todos tenemos

Osmar Alejandro Ruelas Jara

Cuando hicimos el ejercicio en clase sobre si nos gusta vivir en la ciudad o si preferiríamos vivir en el campo, yo tajantemente conteste que preferiría vivir en el campo porque la ciudad resulta muy abrumante para mí, y es que pasan tantas cosas en la ciudad a una velocidad impresionante, que apenas y tengo tiempo para vivir, literalmente.

Sin embargo, hay muchísimas ventajas de estar en la ciudad, y el mismo documental muestra la logística histórica para la creación de estos lugares; un lugar totalitario donde todo está al alcance, donde el alcance es a todo, como si las ciudades fueran EL universo en expansión, volviéndose cada vez un todo más y más grande en que tenemos privilegio de habitar con el costo de ajustarnos a sus normas, a nuestras propias normas, a nosotros mismos
.
Aquí es donde comienzan los grandes problemas, pues creamos las ciudades para lograr sobrevivir sin antes haber aprendido a coexistir. Es cierto que hemos logrado varias cosas en el proceso; la creación de las artes, el pensamiento científico, el desarrollo tecnológico, etc. Y vaya que nos han traído ventajas y resultados, pero no para todos, incluso a costa de muchos.

Pero el convenio sigue siendo el mismo, todas y todos queremos las mismas cosas, así que hay que tratarnos a todos como iguales y aplicar criterios homogéneos que puedan cubrir la heterogeneidad de la ciudad dentro de lo que nuestra propia heterogeneidad pueda cubrirse. Así, el mismo documental nos propone una especie de urbanismo autorganizado en el que los ciudadanos podamos exigirle al Estado y al Capitalismo que satisfaga lo que pedimos para que no se de una relación jerárquica en la que ellos nos impongan todas sus medidas, garantizando mas o menos una horizontalidad en la que todos trabajamos para todos.


Así que, contextualizando un poco, es necesario que nuestros gobernantes y empresarios realicen las estrategias posibles para que conozcan nuestras demandas y demás necesidades para que ellos puedan satisfacerlas dentro de lo que esté en su alcance, así lograremos un punto medio en el que todos podamos cumplir nuestro rol para trabajar con lo que apenas tenemos y así, todos medio podamos participar en lo que queremos y ellos puedan medio otorgárnoslo y así estar medio satisfechos y así estar medio felices.

Quizá sea un tanto desgastante el participar activamente en ese conflicto tan tenso que innegablemente existe, pero por el derecho a la ciudad, porque yo me merezco vivir bien, y porque nadie merece el poder de quitarme eso, lo vale.

Y así concluyo que sigo prefiriendo vivir desolado.

CORRE LOLA, CORRE


La teoría del caos y el peso de nuestras decisiones

Osmar Alejandro Ruelas Jara

Creo que existen muchas producciones artísticas en general que han abordado este tema en particular de cómo, según la explicación, el aleteo de una mariposa en un determinado momento puede provocar un huracán, y no creo que esta película haya aportado algo más distinguible o especial que de otro tipo de lectura a este tema.

Lo que si me gustaría rescatarle es la crítica que hace al presente cuando Lola está acostada con su novio y que empiezan a hablar sobre lo mucho que la ama, pero que su amor es meramente circunstancial; él está convencido de que ama a Lola porque es la indicada para él y es perfecta y única y que jamás podría amar  a alguien más y demás cualidades propias del enamoramiento ingenuo (o ignorante), pero ella recalca que no es cierto, que solo es porque por alguna razón se conocieron y entonces decidieron estar juntos, pero que fácilmente podrían estar con alguien más.

Uno podría ponerse infinitamente a pensar en él hubiera y perderse en un profundo laberinto de múltiples posibilidades que al hacerse realidad abren y cierran otra multitud de posibilidades y como cada que tomé una decisión, por muy irrelevante o significante que sea, pasa por el mismo proceso que ha determinado como estoy actualmente y como seguirá determinando varios aspectos de mi vida mientras siga decidiendo. Bueno, puedo asegurar que perderte en esto durante tu presente actual, no va alterar nada de las decisiones que hayas tomado en el pasado, y quizá apenas logre alterar algo de tus posibilidades a futuro, así que lo único que realmente podemos hacer para cambiar nuestra vida es asumir responsabilidad de nuestra realidad actual mientras la tengamos alcance y decidir en base a lo que queremos y no. Incluso quizá, habrá cosas que queramos hacer pero que nunca podremos cambiar precisamente porque no siempre depende de nosotros.

Nadie tuvo, tiene y tendrá la suerte de Lola, así que acepta las cosas como son y decide para intenta lograr lo que quieras, contemplando que quizá lo consigas o quizá mueras antes de intentarlo.

martes, 4 de febrero de 2020

¿Cómo limpiamos la casa?

Brenda Paola Barragán Regalado
Laura Vanessa Dávalos Covarrubias
Carolina Ojeda Aldrete
Osmar Alejandro Ruelas Jara
Andrea Villa Virgen
Daniella Michelle González Padilla
Agentes/sujetos pasivos
Durante la dinámica logramos observar que en la casa de todos hay una participación activa por parte de sus integrantes, tal vez unos hacen más que otros pero participan. Mientras que la familia de Andrea y Laura sigue ciertos aspectos tradicionales –sus papás siguen juntos–, Brenda y Carolina viven con su madre y Daniella vive con su padre (y otros integrantes familiares); por otro lado, Osmar se independizó y comparte responsabilidades con sus roomies. Cada agente participante tiene su respectivo rol.
Recursos
En este apartado, llegamos a la conclusión de que en la mayoría de las casas se usan los mismos recursos para lograr hacer el aseo, en unas varían ciertos aspectos dependiendo del gusto personal o necesidades del hogar. Por ejemplo, la mayoría utiliza:


·      Trapeador
·      Escoba
·      Recogedor
·      Recogedor
·      Trapos
·      Estropajos
·      Botes
·      Jabones y detergentes
·      Bolsas de basura
·      Químicos de limpieza
·      Música (elemento estrella)


Prioridad
Todos los integrantes del equipo llegamos a la conclusión de que lo primordial a limpiar son las cosas referentes a la cocina porque es el espacio que más se utiliza; posteriormente estaría el lavar ropa; luego el barrer y trapear; finalmente sería lavar o sacudir zonas donde casi no se utiliza como el patio muebles o lavar el baño. Las prioridades dependen de las necesidades personales y las zonas de la casa con mayor uso.
Decisiones:
Las decisiones de quién hace cada actividad de aseo depende de las aptitudes y muchas veces las encomiendas –casi obligaciones– que nos pueden llegar a imponer los padres o compañeros de casa. Las actividades relacionadas con cocina, cuidados o lavado de prendas suelen ser para mujeres –aunque también existen las excepciones– y lo “pesado” como jardinería o cosas que requieren mover o cargar peso son para los hombres. También las actividades se distribuyen dependiendo del tiempo que tienes y en qué horarios puedes hacerlo.
Conclusiones
Durante la dinámica de presentación frente al grupo pudimos a llegar a conclusiones que nos hicieron reflexionar sobre lo cotidiano. Nos dimos cuenta que a veces no nos cuestionamos lo que hacemos, nuestros roles en algo tan cercano e íntimo como lo es el hogar. Detrás de una simple actividad como lo es lavar trastes o ropa hay toda una estructura, una realidad compleja.