Mostrando entradas con la etiqueta Actividad 1- Limpieza de casa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Actividad 1- Limpieza de casa. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de septiembre de 2018

¿cómo limpiar una casa?

Describir cualquier acción cotidiana puede parecer simple, en algunas ocasiones lo es y en otras invita a reflexionar ¿Por qué hacer esto primero y no lo otro?. Labores simples como la limpieza de una casa por pequeña o grande que sea requieren un orden, dicho orden no está 100% establecido desde un principio.

 

Recursos: Escoba, trapeador, recogedor, bote de basura, trapos, lavadora, esponjas, lava trastes, agua, cloro y líquidos de limpieza.

 1) Inicio al dividir el trabajo de toda la casa, lo mas sencillo primero: tirar toda la basura de los muebles, mesas, sillas, camas al piso, sacudir muebles y barrer. Recoger la basura al final.

2) Continuo al trapear con cloro la casa, cada habitación y sitio que ya fueron barridos. 

3) Junto todos los trastes y utensilios de cocina en el lava trastes y me dispongo a lavarlos.

*La ropa y los cuartos los lava cada quien en el lugar donde vivo, son agentes y procesos distintos que se realizan dos o tres veces por semana.

 

Para analizar los procesos que se llevan a cabo en la limpieza de mi hogar recordé todas las cosas que hago y les puse un orden temporal-espacial, añadí lo que hacen las personas externas que colaboran conmigo y para la descripción de los recursos pensé acción por acción todo lo que iba a necesitar.

martes, 29 de agosto de 2017

LIMPIEZA DEL HOGAR

Públicado por:     
José Alfredo López Madrigal
Yatziri  Pérez Cruz


La limpieza del hogar es un tarea domestica que se lleva a cabo por una o más personas para mantener limpio un área  o lugar específico en donde se habita usualmente.


Actividad a realizar en  el aula de clase:

Nuestro ejercicio consiste en ejemplificar esta práctica tan común y cotidiana en algo más  complejo, partiendo de procesos, recursos, decisiones  y agentes involucrados en esta labor.

Ejemplo:

Decidimos abordar nuestro ejemplo desde el caso de la vivienda de  una casa compartida, para estudiantes de intercambio, ya que ellos viven en una casa compartida por 8 personas,  ubicada en la calle Guanajuato, localizada frente a la puerta  número cinco del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la UdeG. 

Recursos utilizados:

Sabemos principalmente que los recursos con los que cuenta un grupo de personas para realizar una actividad son sumamente importantes para que se lleve a cabo  una acción con un fin  establecido. Por  tales motivos hemos considerado los siguientes objetos como los más importantes para realizar dicha actividad. 



9-Dinero (Aportación por cada integrante $50.00)                                       

10-Tiempo (se acordará un rol de días para la limpieza de un área común por día y la habitación de cada integrante el mismo día)

Procesos llevados a cabo.

Un proceso es una secuencia de pasos con algún tipo de lógica para lograr un resultado específico. En esta actividad hemos decidido seguir los siguientes pasos para realizar el aseo del hogar, estableciéndolos de manera jerárquica.


-Limpieza de áreas comunes/ Días rolados 

PASOS:


ORGANIZACIÓN DE LIMPIEZA POR INTEGRANTE



-Limpieza por habitación/ Llegar a un acuerdo que día entre semana realizará cada quien la limpieza de su habitación, esto es para que los recursos disponibles los pueda tener una o dos personas, sin la necesidad de pelear, discutir o esperar a los demás.



Pasos para realizar la limpieza de habitaciones  



Decisiones a tomar

En esta tercera fase de la actividad hemos elegido opciones para resolver la situación de la limpieza del hogar, las decisiones consistieron básicamente en elegir una opción que nos pareciera  relevante entre las que se encontraban disponibles, a los efectos de resolver y realizar la labor doméstica.

1-Establecer uno o dos días de la semana para  realizar limpieza, esta decisión a tomar es para que todos los integrantes o habitantes del hogar ayuden de manera equitativa.   

2-Iniciar el aseo desde la mañana, esto es para aprovechar la luz del día y  que el tiempo rinda a los habitantes durante todo el día.                                                 

3-Dividir los quehaceres por el número de personas, comprendiendo la edad, la fuerza y la equidad entre los integrantes.                                            

4-Poner orden y organización entre los integrantes, esto para que no haya ningún disgusto o caos a la hora de realizar la limpieza y cada quien se enfoque en su tarea a realizar.

Agentes involucrados.

Los agentes son los sujetos involucrados en la actividad realizada. Hemos considerado los siguientes individuos, puesto que nuestro ejemplo se basa en un caso común de la realidad, los sujetos que a continuación se presentan son los que emiten una interacción con los habitantes y en el interior de la casa.

1-Habitantes del hogar  (8 integrantes) “Roomies"                                                                                    
  • Leslie      21 años/ Estudiante                                                                   
  • Daniela  21 años/ Estudiante                                                                
  • Sandra    23 años/ Estudiante    
  • Maru       18 años/ Estudiante  
  • Isabel      21 años/ Estudiante    
  • Taren      22 años/ Estudiante     
  • Rubí        24 años/ Estudiante    
  • Esaú        20 años/ Estudiante

2-Encargados o dueños de la casa (caseros) 2 encargados Quetzal y Pablo
                                 
3-Vendedores de artículos de limpieza           

4-Personas externas  (visitas, primos, amigos, familia)
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          
                                                                                                                                                             
 
                                                                                                                                                                       





martes, 23 de mayo de 2017

Limpiar una casa

Limpiar una casa


María Zarandona Gonzalez

Como sujetos sociales, estamos es constante interaccion con las demás personas y situaciones, que se dan dentro de realidades sociales y culturales especificas, con significados y simbolos particulares y por lo tanto complejas.  Aún las acciones más simples y pequeñas de nuestras vidas forman parte de estos procesos complejos. Por ejemplo el cuidado y limpieza de una casa.

Al hacer una reflexion de todo lo que implica  mantener una casa limpiar, podemos observar estas realidades complejas. Pues, para comenzar debemos comprender que esa función esta inmersa en una sociedad, donde las personas que viven alli tienen ciertas maneras de concebir la limpieza, el mantenimiento de un hogar y cuales son las funciones que cada uno de los miembros debe tener en ella.

Depende tambien de la situacion de las personas que viven en la casa, si es una familia tradicional o expandida, si es una pareja que vive sola, o que tienen hijos, si es un grupo de amigos, etc. Dependiendo de estas situaciones tambien se designan los roles, quien tiene que limpiar cada que, quienes son los responsables de ciertas tareas, etc.

La situacion económica tambien se vuelve parte de esta relacion, quienes aportan, cada cuando y cuando. En que se debe aportar de manera comunal y que gastos son propios. 

Sin duda limpiar la casa es una actividad compleja, que necesita participacion activa de sus miebros, la fijacion de roles, la simbología y cosmovision social y la comunicacion entre ellos.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Limpiar una casa

En esta ocasión me daré a la tarea de analizar desde una perspectiva “compleja” la serie de procesos que involucran el aseo o limpieza de mi hogar. Sobra decir que no solamente el número de agentes que intervienen en este proceso sino también la naturaleza de sus respectivas relaciones de convivencia influyen de manera significativa para la consumación de dicha actividad. No es lo mismo mantener el orden y la limpieza de un hogar compuesto exclusivamente por estudiantes universitarios que el de una familia tradicional integrada por padres e hijos. Incluso pueden presentarse diferencias significativas a partir de la capacidad económica de los agentes que intervienen en dicho proceso. Y, como acertadamente señala la investigadora Pierrette Hondagneu-Sotelo, esta actividad que es aparentemente simple, entraña una serie de procesos que requieren de la aplicación sistemática de saberes –predominantemente de corte empírico- y la organización racional de agentes que comparten un espacio vital –el hogar. Es por ello que el estudio de las actividades domesticas, específicamente las que conciernen al aseo y/o la limpieza, pueden ser objeto –y en realidad lo son- del análisis de la complejidad.

Pero lo que interesa llevar a cabo en este ejercicio es una descripción de cómo es que en lo particular hacemos frente a esta situación: el aseo domestico. Antes de pasar a enumerar el conjunto de actividades que integran el aseo de mi casa considero necesario hacer algunos breves comentarios en torno a mi familia, es decir, en torno a aquellos con los que comparto el hogar. En mi casa habitamos tres personas: mi pareja, mi hija y yo. Mi pareja y yo además de ser estudiantes, ella de artes escénicas y yo de ciencias sociales, somos empleados. Nuestras ocupaciones laborales las llevamos a cabo en la mañana -de lunes a viernes- mientras que nuestros estudios los realizamos por las tardes. Mi hija de apenas dos años y medio asiste por la mañana, desde hace un año, a la guardería. Por las tardes una de mis hermanas la recoge y la cuida en nuestra casa hasta que alguno de los dos, mi pareja o yo, llega para relevarla. Aproximadamente dejamos nuestra casa a las 7.30am y volvemos hasta las 8.00pm. El tiempo restante, de las 8pm a las 10.30pm lo empleamos para la preparación de los alimentos que comeremos al día siguiente, para preparar la ropa que utilizaremos –en lo particular y también de mi hija- y además para asearnos y realizar tareas escolares. Los fines de semana no laboramos ni acudimos a clases -aunque esto puede cambiar de semestre a semestre. Y es precisamente en los fines de semana que nos volcamos a realizar el proceso de limpieza de nuestro hogar.

Cabe señalar que la forma de organización y los saberes necesarios para efectuar la limpieza del hogar han ido cambiando conforme pasa el tiempo. El primer obstáculo que hemos tenido que afrontar no sólo es la falta de tiempo sino la caracterización de los roles de género. En un principio, antes de que mi hija entrara en escena, mi pareja y yo habitábamos una casa que compartíamos con otros estudiantes universitarios. Las áreas comunes eran aseadas por una señora que nos visitaba por lo menos dos veces al mes; evidentemente el pago por sus servicios era costeado por todos los que allí vivíamos. El aseo de nuestra habitación recaía sobre nosotros mismos. Como desde entonces mi pareja y yo estudiamos y trabajamos, gran parte del día la pasábamos fuera de la casa, lo que originaba que ensuciáramos muy poco. Además, escasas eran las ocasiones en que preparábamos alimentos y comíamos en nuestra casa. Las más de las veces comíamos en la calle o en la universidad. Todo cambió cuando decidimos hacernos padres. Lo primero que tuvimos que hacer fue encontrar una casa; era evidente que no podíamos permanecer por mucho tiempo con los roomies. Los gastos inherentes al nacimiento de un hijo, los costos de arrendar una casa entre dos personas, aunado a nuestros limitados sueldos como estudiantes, nos orillaron a reformular nuestro estilo de vida a una forma un poco más económica. Fue precisamente en este momento que se hicieron manifiestos los roles de género. Tanto ella como yo teníamos ideas bastante dispares de lo que era ser padres. En lo particular, vengo de una familia tradicional: el padre que se va a trabajar y la madre que cuida del hogar.

Al comenzar nuestra vida como padres asumí que mi pareja iba a hacerse cargo de forma exclusiva de las cuestiones del aseo. Ya avanzado su embarazo, dejó de laborar y de acudir a la universidad, situación que le permitió tener tiempo libre. Por aquel entonces tuve que tomar dos trabajos y seguir con mis estudios. Supuse que por tener más tiempo y estar en la casa mi pareja llevaría a cabo todas las actividades domesticas; pero no fue así. Inmediatamente salieron a luz discrepancias en torno a la realización de las actividades. Aunque tenía todo el tiempo para realizar todas las actividades domésticas consideraba injusto tener que realizarlas sola. Poco a poco fuimos conciliando nuestros temperamentos y negociamos puntos de acuerdo que nos permitieron realizar tan importante tarea: hacer el aseo.   

Tras el arribo de mi hija y el restablecimiento de nuestros deberes las complicaciones volvieron. Ahora a la limpieza ordinaria había que añadirle la que derivaba del cuidado de un bebe. Además, el retorno a nuestras actividades y la nueva situación nos obligaron a reconsiderar nuestros deberes en el hogar. Sin embargo, los roles de género seguían muy presentes. Actividades aparentemente sencillas como sacar la basura eran atribuidas al “hombre” de la casa, mientras que barrer y trapear a la “mujer”. Lavar el baño, barrer la azotea, limpiar las escaleras, lavar los utensilios de cocina utilizados para la preparación de alimentos, limpiar los electrodoméstico –los cuales tienden a ensuciarse rápidamente-, lavar la ropa de la bebe y la propia y muchas otras actividades no podían ser asignadas simplemente por nuestros presupuestos y/o ideas en torno a los roles de género: la organización y designación de actividades debía de ser lo más justa y utilitaria posible.

Es precisamente en este contexto en el que llevo a cabo mis obligaciones de limpieza doméstica. Ahora me daré a la tarea de responder a las preguntas formuladas por el profesor:
Las actividades están divididas en dos rubros: las que superficiales y las profundas. Las superficiales son aquellas tareas domésticas que deben de realizarse al momento de ensuciar o desordenar: tender la cama, trapear la zona de baño, tirar la basura en su lugar, lavar los platos utilizados para la comida y poner en su respectivo sitio todas aquellas cosas que se han utilizado en el día. Las profundas se dejan para el fin de semana e incluyen: sacudir, barrer y trapear la sala, el comedor y las habitaciones; barrer y trapear pasillos, escaleras y azotea; lavar ropa –propia y de la bebe-; sacar la basura; lavar todos los utensilios de cocina acumulados por el uso semanal.

Casi todas las actividades las llevamos en conjunto, es decir, mientras uno barre el otro trapea; si uno barre la azotea otro barres las escaleras, etc. Sin embargo hay actividades que hacemos de forma individual. Específicamente cada quien lava su propia ropa. Por lo regular mi pareja lava la ropa de nuestra hija y yo lavo las colchas y toallas. Además, ambos estamos al pendiente de que los recursos necesarios para el aseo estén disponibles. Una vez por semana realizamos las compras de víveres y recursos en el tianguis de la zona. Casi siempre nos rolamos por semana la ida al tianguis –amenos que alguna eventualidad imposibilite a alguno de los dos.    

Debido a nuestro ritmo de vida sabemos que es prácticamente imposible mantener la casa en perfecto orden. Es por ello que dividimos las actividades en función a nuestra disponibilidad. Tratamos de no ensuciar y desordenar mucho en la semana para que el fin de semana se reduzcan al mínimo las actividades de limpieza.


Hasta aquí he dejado más o menos claro cómo es que llevo a cabo la limpieza de mi casa. Omito comentarios en torno a ciertas preguntas pues en mi situación actual resultan simplemente intrascendentes –hablo aquí específicamente de la décima pregunta.  

martes, 5 de abril de 2016

Limpieza de una casa


ANÁLISIS DE LAS REALIDADES COMPLEJAS
RODOLFO MORAN QUIROZ
ACTIVIDAD   I
LIMPIEZA DE UNA CASA

Actores-Orden-Recursos

Para  esta actividad el análisis que realizamos fue de manera hipotética en donde mis compañeras Karla, Yess y yo, tomamos el papel de actores para  la organización en los quehaceres del hogar, tratando de mantener un orden en la distribución de la limpieza y de recursos, de acuerdo a la organización que llevamos en nuestra vida cotidiana y posteriormente  relacionarlo dentro de  un hogar que se supone compartimos.
Determinamos por nuestras diferentes ocupaciones;  ya que Yes y yo trabajamos, que los quehaceres  los haríamos entre las tres de lunes a viernes, tratando de dejar el menos desorden posible para cuando se llegará el fin de semana, de igual manera entre las tres hacer limpieza a fondo de la casa, cabe resaltar que nos repartimos las áreas de la casa, están serían: la sala, cocina, patio, baño, cochera, lavar trastes y  ropa, cuartos; para no estorbarnos a la hora de estar realizando las labores del hogar. (Se podrá negociar en caso de que alguna no pueda hacer la labor para que la supla otra de nosotros y así apoyarnos en caso de que sea necesario).

Como actores de llevar a cabo la organización y mantenimiento de un hogar  compartido, los recursos  se repartirán a gastos iguales, tanto para algún tipo de mantenimiento que surja  en la casa, como para la comida y productos que se requieren para la limpieza y uso, tratando de economizar lo más posible y comprando solo lo indispensable.